Un lugar con identidad y alma propia
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C-1618
2.200.000€
Hay propiedades que trascienden el concepto de vivienda. Fincas con carácter, historia y una arquitectura capaz de convertirlas en un lugar verdaderamente único. Hay lugares que no se explican únicamente por sus metros cuadrados, su arquitectura o su ubicación. Se reconocen por la sensación que producen al llegar. Esta singular finca en Arenys de Mar pertenece a esa categoría excepcional de propiedades que conservan una historia y, al mismo tiempo, están preparadas para comenzar una nueva. Esta propiedad, situada en el Maresme, es una de ellas.

Una propiedad excepcional en el Maresme para quienes buscan algo más que una casa: un lugar con identidad, belleza y alma propia.
Su elemento más singular es su torreón, concebido como el pilar central de la casa, alrededor del cual se articula una vivienda que combina la esencia de una finca centenaria con una rehabilitación integral y contemporánea, realizada con especial atención al detalle.




Ubicada en una parcela de casi 5.000 m², la finca disfruta de unas espectaculares vistas abiertas al mar Mediterráneo. Su privilegiada situación permite, además, estar a pocos metros del centro y llegar a la playa en apenas cinco minutos, disfrutando al mismo tiempo de la privacidad, amplitud y tranquilidad que ofrece su entorno.

La vivienda cuenta con 416 m² construidos. El corazón de la casa es un amplio espacio de salón, comedor y cocina abierta, protagonizado por una gran isla central. Un espacio luminoso y acogedor que se prolonga naturalmente hacia el exterior, el jardín y las vistas al mar, creando una conexión constante entre interior y paisaje.

Las habitaciones, amplias y de techos altos, han sido cuidadosamente distribuidas para ofrecer privacidad e independencia. Algunas de ellas se abren directamente a terrazas desde las que contemplar el Mediterráneo y disfrutar de la luz y el paisaje que definen esta parte del Maresme.


Pero quizá lo más especial de esta finca no pueda medirse. Es la presencia del torreón al llegar. Es la luz entrando por los espacios de la casa. Es el jardín descendiendo hacia el azul del Mediterráneo. Es la sensación de estar en un lugar con historia, pero pensado para vivir plenamente el presente.
La rehabilitación se ha llevado a cabo con un profundo respeto por la identidad de la finca. Se han seleccionado materiales de inspiración mediterránea, texturas naturales y elementos que conservan su esencia original, consiguiendo un equilibrio entre el carácter histórico de la propiedad y el confort que exige una vivienda actual.

El exterior amplía las posibilidades de la finca. La parcela, de casi 5.000 m², ofrece además la posibilidad de segregarse en tres parcelas, abriendo diferentes opciones de futuro, entre ellas la construcción de una casa de invitados.



El resultado es una propiedad con una personalidad difícil de encontrar: una casa alrededor de un torreón, un jardín que se abre al Mediterráneo y una arquitectura que conserva la memoria de la finca mientras ofrece todas las comodidades de una vivienda contemporánea.
Un espacio singular, pensado para quienes saben reconocer y valorar lo verdaderamente único.


